Doce maneras de ahorrar calefacción y agua

Uno de los gastos que más nos puede costar hacer frente es el agua, pero sobre todo en esta época del año, sin lugar a dudas es la calefacción. De hecho y debido a la factura de la calefacción, nos podemos encontrar en la mayoría de las casas de nuestro país que podría llegar a suponer la mitad de lo que nos gastamos en energía durante todo el año, ya que las bajas temperaturas nos obligan a hacer un uso intensivo de la caldera. Debido a esta razón, desde TTservi nos gustaría darte doce consejos para que puedas ahorrar un poco en la factura de la calefacción este invierno.

1. Revisión de la caldera

Puede ser una cosa que pasemos por alto ya que damos por hecho de que está todo correctamente por el hecho de que funcione, pero las calderas necesitan ciertas revisiones periódicas que un técnico en calderas especializado solamente puede realizar. Estas revisiones manejan puntos que hacen que exista una mejor combustión, y por lo tanto, un mejor rendimiento, por lo que tu factura del gas se puede ver ligeramente beneficiada por este hecho. Aun así, si tienes una caldera muy antigua quizás sea el mejor momento para cambiarla o aprovecharte de algún plan renove de calderas ya que las nuevas son más eficientes energéticamente hablando y además te podrás beneficiar de diferentes subvenciones y ayudas que entregan por el cambio de caldera.

 

2. Purga y revisión de los radiadores

Purgar los radiadores de tu casa puede hacer que realmente aproveches mucho más el calor que genera tu caldera. Simplemente por haber estado sin utilizarse durante los meses de verano es muy probable que se queden bolsas de aire dentro de los mismos. Estas pueden hacer que no se calienten todo lo que deberían, y por lo tanto, el desperdicio de energía puede llegar a ser bastante considerable ya que la caldera sigue funcionando y consumiendo gas. Purgar los radiadores es sencillo ya que únicamente necesitaremos un destornillador (o una llave especial para el radiador si este tuviera este sistema) y abrir hasta que deje de salir todo el aire y empiece a salir agua. Debido a que sale agua tendrás que poner un vaso debajo para no mojar el suelo. Además recuerda que cuando termines de purgar los radiadores de la casa deberás de revisar la presión de la caldera, y si fuera necesario, volverla a llenar con los valores que te recomiende el fabricante para que el funcionamiento de la misma sea óptimo.

 

3. Instalación de paneles reflectantes

Reflectante para radiadoresUna de las fugas que tenemos de calor en la mayoría de las viviendas suelen ser la paredes que hay justamente detrás de los radiadores. Suelen ser paredes que además suelen estar en el muro de la calle y, aunque estén muy bien aisladas, puede ser que gran parte del calor sean absorbidas por este. Hay una serie de paneles reflectantes que, instalándolos detrás de los radiadores, harán que el calor se refleje ahí y no sea absorbido por la pared, por lo que la eficiencia energética de tu vivienda y tu factura del gas se verán muy agradecidas, ya que gastando lo mismo calentarás más la casa.

 

4. Controla el suministro de agua de los radiadores que no uses

Puede ser que en tu vivienda dispongas de ciertas habitaciones que no uses y tengas el radiador abierto al máximo y nadie esté aprovechando el calor que hay en esa habitación. Hay personas que dicen que lo mejor en esa situación es cerrar por completo el radiador de esa habitación, pero sin embargo, hemos observado que cuando hay temperaturas muy bajas el “frio” que puede haber en esa habitación puede llegar a bajar la temperatura de toda la casa. Por eso, te recomendamos que simplemente bajes al mínimo el agua que entra en ese radiador, ya que con esta simple acción lo que conseguiremos es que esa habitación en concreto no se quede casi a la temperatura que esté la calle y, aunque esté más fría que el resto de la casa, hará que no se desestabilice la temperatura por completo como en el caso de que dejemos completamente cerrado el suministro al radiador. Además, si tienes que entrar a esa estancia de tu vivienda, no tendrás que ponerte chaqueta y gorro para entrar ahí.

 

5. Aprovecha el agua de la ducha

Una de las costumbres que tenemos todos es que mientras sale el agua caliente de la ducha es desperdiciar ese agua y dejarla irse por el sumidero. Una de las acciones que veremos que nos ayudan a ahorrar agua es la de aprovechar ese agua que estamos tirando literalmente y aprovecharla para llenar el agua del cubo que utilizamos para fregar o para regar las plantas. Una excelente costumbre sería la de dejar un cubo siempre al lado de la ducha para echar este agua siempre que nos vayamos a duchar. Con esta simple costumbre podremos ahorrar al final del año muchos y muchos litros de agua si tenemos en cuenta a todos los miembros de la familia y todas las duchas que tomamos.

 

6. Instalación de reductores de agua en cada grifo

Este dispositivo hará que tengas más presión gastando menos agua. Es una pequeña mejora que aunque te parezca una inversión que no tenga mucho sentido, no lo es tanto si lo comparamos con todo lo que podemos ahorrar en agua poniéndolos en cada grifo de la casa, y que a la larga, terminarás agradeciendo ya que el consumo del agua de tu vivienda se podrá ver reducido hasta en un 50%. Además verás como la presión del agua de tu vivienda se verá incrementada por la simple instalación de este dispositivo.

 

7. Limita la temperatura de tu caldera

Otro de los grandes ahorros de los que podemos aprovecharnos durante todo el año es la de limitar la temperatura del agua caliente de la caldera. Si la limitamos a una temperatura máxima de 36-38º veremos como el consumo de gas baja considerablemente si lo comparamos con hasta los 55º que algunas calderas suelen tener por defecto. Es una energía que desperdiciamos ya que para tomar la ducha la mezclamos con agua fría hasta bajar a los 36-38º, por lo que literalmente, estamos tirando a la basura ese gasto de gas que necesitamos para calentarla.

 

8. Aprovecha el sol

Sol entrando por la ventana para calentar la casaEn los días soleados una buena acción que podemos realizar para subir las temperaturas de la vivienda es la de abrir al máximo las persianas y cortinas, dejando que el sol entre lo máximo posible por las ventanas. Este pequeño gesto hará que la temperatura de la casa pueda subir algún grado que otro, y por lo tanto, serán grados que no tendremos que subir con la caldera y calefacción. Además, cuando el sol se vaya, recuerda que tendrás que cerrar las persianas para evitar la pérdida del calor residual que se encuentra dentro de tu casa.

 

9. Usa un tiempo adecuado para la ventilación

Hay personas que piensan que por abrir las ventanas en invierno se desperdicia todo el calor que hay acumulado en la vivienda. Otras sin embargo piensan que hay que mantener toda la casa abierta durante un largo periodo de tiempo para que se ventile. Hay una regla que no falla para que podamos ventilar nuestra casa sin desperdiciar energía. Esta método es la de abrir las ventanas por un periodo no superior a 5 ó 10 minutos a primera hora de la mañana. De esta manera y dejando las persianas abiertas durante el resto del día, el posible calor que hayamos perdido durante el aireamiento de la vivienda lo podremos recuperar con el sol, tal y como comentamos en el punto anterior.

 

10. No usar el radiador como secadora de ropa

Una de los malos hábitos que podemos tener algunas personas en las viviendas, es la de secar la ropa en los radiadores. No vamos a discutir si es la única forma o no de poder secar la ropa en invierno, lo que si que podemos asegurar es que es un mal gasto energético que estamos realizando, ya que no dejamos que el calor de los radiadores realicen su función. Una buena alternativa para evitar dejar la ropa encima del radiador sería la de usar un tendedero que podamos poner cerca del radiador que nos ayudaría a secar la ropa gracias al calor de este sin que interrumpamos su funcionamiento normal y sigamos calentando la casa.

 

11. Ajusta el termostato de la calefacción

Una buena forma de ahorrar gas con la calefacción de nuestra casa es la del uso correcto del termostato de la calefacción. Si no tienes uno, estás tardando en ponerlo, ya que te ayudará considerablemente a no desperdiciar energía y a controlar el gasto. Una temperatura correcta para casi cualquier vivienda, y para estar confortablemente en ella, es de 20 a 22º. Recuerda que cada grado que incrementes en tu casa te supondrá un gasto del 6% más.

 

12. Accesorios para evitar la fuga del frío

Usa alfombras o esterillas para evitar que el frío del suelo baje la temperatura de tu vivienda. Además el uso de burletes debajo de las puertas hará que la temperatura se mantenga mejor en tu casa. Si observas que además el frio entra por las holguras de las puertas, poner un aislante en los marcos de las mismas sería una excelente elección.

 

Con esta serie de consejos además de ser más respetuoso con el medio ambiente, y sobre todo, con tu bolsillo; podrás gastar el dinero que estás desaprovechando en calefacción y agua en algo que os guste más a ti a tu familia.